CONDICIÓN FÍSICA

 

 Cuáles son las CAPACIDADES FÍSICAS CONDICIONALES | Ejercicios de educacion  fisica, Actividades educacion fisica, Condicional

 La condición física, forma física o aptitud física (en inglés “physical fitness”) es un conjunto de atributos físicos y evaluables que tienen las personas y que se relacionan con la capacidad de realizar actividad física. De esta forma, la OMS define la condición física como “la habilidad de realizar adecuadamente trabajo muscular”, que implica la capacidad de los individuos de abordar con éxito una determinada tarea física dentro de un entorno físico, social y psicológico. 

La importancia de la condición física versus la actividad física 

No toda la actividad física es saludable: sólo la mejora de la condición física, es decir, las modificaciones fisiológicas que subyacen a la práctica de actividad física habitual son las que pueden explicar este fenómeno. Parece ser que lo importante es mantener un estilo de vida activo durante el tiempo libre que permita mantener una condición física saludable. La condición física es mejor predictor de riesgo de mortalidad y morbilidad que la actividad física, es más, una buena condición física parece atenuar el riesgo de mortalidad asociado a la obesida. ¿Porqué, entonces, promover la práctica de actividad física de forma genérica, y no plantear directamente la mejora de la condición física? Desde una perspectiva de salud pública, Blair et al. argumentan que es preferible animar a las personas a ser físicamente activos en mayor medida que a mantenerse en forma, ya que es previsible que los sujetos sedentarios alcancen lo segundo si cumplen lo primero.

Valoración de la condición física 

A continuación, describiremos cómo se evalúan las variables que componen la condición física en diferentes estudios, incluyendo aquellas que tradicionalmente se relacionaban con el rendimiento deportivo, para lo que abordaremos todos estos conceptos desde un enfoque amplio de condición física como el que da la definición del President’s Council on Physical Fitness and Sport: “Capacidad física de llevar a cabo tareas cotidianas con vigor y atención, sin caer en la fatiga y con abundante energía para disfrutar de actividades recreativas durante el tiempo libre así como para afrontar emergencias inesperadas”.  

Al igual que ocurría con la valoración de la cantidad de actividad física habitual, la medida de la condición física no está exenta de problemas. Algunos autores afirman que la relación entre el rendimiento obtenido a través de test y pruebas de condición física y la salud futura no ha sido bien establecida. 

Componentes morfológicos 

Varias técnicas de medida han sido empleadas con el objetivo de estimar la composición corporal en niños. En laboratorios, la más común es el pesaje hidrostático, que produce una estimación de la densidad corporal a través de la cantidad de grasa corporal. A nivel metodológico (el coste de este equipo y las condiciones que requiere) lo hacen inviable en trabajos con muestras amplias, además de los problemas de este sistema en niños debido a que hay que sumergir al sujeto en agua y mantener la respiración después de una espiración máxima. Medidas indirectas, utilizadas en estudios con muestras amplias, incluyen técnicas de valoración cineantropométrica, medida de pliegues cutáneos o peso y talla expresados como Índice de Masa Corporal (IMC). 

A pesar de ser esta última la técnica más sencilla, el uso del IMC es problemático debido a que no distingue si se trata del componente graso o magro el responsable de la razón obtenida. Para niños, este índice ha de ajustarse a estándares apropiados a su edad.

Valoración de la flexibilidad 

La valoración del rango de movimiento de una articulación debe realizarse de forma aislada y específica para cada movimiento. En el contexto de un laboratorio, se usan goniómetros o flexómetros. En estudios de campo o con muestras grandes se suele utilizar el test de “sit and reach” para medir la flexibilidad del tronco, y aunque su validez no es todo lo correcta que se podría desear, la fiabilidad de esta medida se considera aceptable.

Medida de los componentes musculares 

La instrumentación empleada en la valoración de la fuerza muscular normalmente incluye dinamómetros isocinéticos o isométricos, o bien test de una repetición máxima. 

La resistencia muscular puede ser valorada a través de dinamómetros musculares isométricos o isocinéticos, o bien con el uso de ergómetros.

Al igual que ocurre con la flexibilidad, en el caso de la fuerza cada músculo o grupo muscular debe ser medido de forma aislada, individualmente. Algunos test, al requerir esfuerzo máximo o causar algunas molestias al evaluado, no son aptos para que un niño los realice. Fuera de las condiciones de laboratorio se emplean ejercicios tales como flexiones de brazos o sentadillas, en los que se le pide al sujeto que realice tantas repeticiones como le sea posible. La fiabilidad de algunas de estas pruebas, comparadas con las de laboratorio, suele ser aceptable. Las flexiones de brazos tienen un coeficiente mayor de 0,8 si se comparan con técnicas dinamométricas de medida de la fuerza del miembro superior. 

Valoración de la resistencia cardiorrespiratoria 

La capacidad cardiorrespiratoria suele estimarse a través del análisis de intercambio respiratorio obtenido en una persona que realiza un protocolo de esfuerzo en un ergómetro. La medida es una estimación conjunta de la respuesta global del organismo al ejercicio físico (corazón, pulmones, músculos, sistema endocrino…). Estas medidas tienen una alta fiabilidad y validez, y aunque los niños pueden someterse a este tipo de pruebas, en muestras grandes no son viables, siendo necesario implementar en este caso diferentes test de campo, como el test de Léger de ida y vuelta. 

Valoración de los componentes motores 

La agilidad, coordinación y equilibrio son factores para los que no existen demasiados test en la bibliografía consultada, en comparación con el resto de factores que componen la actividad física, y es que no existe una precisión terminológica acerca de estos conceptos en el ámbito de las Ciencias del Deporte. Una definición propuesta por Sheppard y Young para agilidad es “un movimiento rápido que implica a la totalidad del cuerpo, con cambios de velocidad o dirección en respuesta a un estímulo dado”. La agilidad depende, en gran medida, de capacidades entrenables como la fuerza, la potencia muscular o la técnica, y de otros componentes cognitivos, como la orientación espacial, la técnica, la capacidad visual y la anticipación. Los test de rendimiento deportivo como el de golpeo de placas descrito en la batería Eurofit, test de slalom o vallas son aceptados por la comunidad científica

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